En el centro donde realizo mis prácticas qué es en el gabinete LML Psicopedagogía y lenguaje, no se lleva a cabo una evaluación diagnóstica como tal, ya que los/as menores acceden al centro con una valoración previa desde los centros escolares de origen. En muchos casos, además, llegan con becas ya asignadas y con un diagnóstico establecido.
En el momento de la incorporación del/de la menor al centro, la evaluación inicial que se lleva a cabo consiste en un período de observación directa por parte del equipo profesional, con una duración aproximada de un mes. Esta observación se realiza principalmente a través de actividades lúdicas, que permiten detectar posibles dificultades de manera natural y comprender en mayor profundidad las necesidades específicas del/de la menor, con el fin de planificar una intervención adecuada y efectiva. Paralelamente, se ofrece a las familias la posibilidad de realizar una evaluación más exhaustiva. No obstante, en la mayoría de los casos, esta opción es rechazada, ya que las familias suelen contar previamente con informes diagnósticos procedentes del ámbito educativo.
A lo largo de su estancia en el centro, se lleva a cabo una evaluación formativa mediante un seguimiento mensual. Cada mes se elabora un informe individualizado que recoge los avances, dificultades y necesidades del/la menor, el cual se entrega a la familia como parte del proceso de acompañamiento.
En cuanto a la evaluación sumativa, esta no se realiza. Una vez que el/la menor ha alcanzado los objetivos propuestos y se considera que ha cumplido con el itinerario previsto, se da por finalizada su intervención en el centro, sin realizar una evaluación final formal.
Este enfoque evaluativo tiene como implicación principal una atención continua y centrada en las necesidades del/la menor, priorizando el seguimiento individualizado y la coordinación con las familias, más que la aplicación de pruebas o instrumentos estandarizados.
Hola!! Me ha parecido interesante el enfoque que sigue el gabinete LML Psicopedagogía y Lenguaje. Aunque no realizan una evaluación diagnóstica formal, el periodo inicial de observación a través de actividades lúdicas me parece muy adecuado, ya que permite conocer al menor en un contexto más natural y menos invasivo. También me parece bien que haya un seguimiento mensual mediante informes individualizados.
ResponderEliminarEs verdad que el hecho de no hacer una evaluación sumativa puede ser una limitación en cuanto a recoger el proceso en si, pero al mismo tiempo refleja una intervención más centrada en lo práctico y en la evolución del día a día, más que en los resultados formales.
¡Hola Andrea!
ResponderEliminarMe ha parecido muy interesante tu post. El hecho de priorizar un seguimiento continuo y personalizado a través de observaciones directas y actividades lúdicas muestra un modelo muy adecuado para detectar las necesidades específicas de cada menor. Además, me parece muy positivo que se dé la opción a las familias de realizar evaluaciones más exhaustivas, aunque entiendo que muchos prefieran no hacerlo debido a los diagnósticos previos.
El seguimiento mensual y la elaboración de informes individualizados también parece un excelente recurso para mantener a las familias informadas e involucradas en el proceso de intervención. Me parece que esta metodología demuestra que tienen compromiso en cuanto al acompañamiento y la mejora constante, más allá de la evaluación estandarizada.
Un abrazo.
¡Hola Andrea! Veo que es bastante parecida la evaluación que llevan a cabo en tu centro con respecto a la mía. Por ello quería preguntarte, ¿Crees que es una buena forma o por el contrario sería mejor establecer una mayor cantidad de pruebas y evaluaciones?
ResponderEliminarUn saludo, espero que estés aprendiendo mucho.
La enseñanza individualizada es clave para que el alumno pueda llegar a conseguir un adecuado proceso educativo. Bien trabajado. Un saludo, Rocío Piñero.
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