Semana 11 (19/05-23/05): Valoración
Durante estos meses de prácticas en el Centro Psicopedagógico CROA, he vivido una experiencia profundamente significativa que ha superado, con creces, las altas expectativas con las que me adentré en esta etapa. Llegaba con energía, ilusión y una firme voluntad de entregarme por completo, de poner en juego todo lo aprendido a lo largo de mi formación universitaria, de crecer en lo profesional y, sobre todo, de contribuir desde una visión de la educación que considero justa, respetuosa y transformadora.
CROA ha sido el lugar ideal para ello. Desde el primer momento sentí que había encontrado un espacio que comparte la misma mirada que me ha acompañado durante estos años: la de hacer de la infancia un territorio de respeto, ternura y acompañamiento auténtico. En cada rincón del centro se respira ese propósito claro de ayudar a los niños y niñas a ser felices, brindándoles una mano sincera en todo lo que puedan necesitar.
El equipo humano que sostiene este proyecto ha sido una fuente inagotable de aprendizaje e inspiración. Todos ellos me han enseñado desde el ejemplo, con gestos cotidianos llenos de intención y cuidado. He tenido la suerte de formar parte, aunque sea temporalmente, de esta familia profesional que trabaja con corazón y convicción.
Si tuviera que definirlo en una palabra, sería sin duda amor. Un amor que se manifiesta en cada sonrisa que los niños regalan, en cada abrazo espontáneo, en cada pequeño logro celebrado. Amor que educa, que sostiene, que transforma. Amor que también me ha llegado a mí como aprendiz, y que guardaré como un motor para lo que viene.
Hoy toca cerrar esta etapa, con el deseo profundo de que nunca sea un adiós, sino un hasta luego.
¡Qué emoción leerte Marina! Se nota en cada palabra lo profundo que ha sido para ti este paso por el CROA, y cómo lo viviste con todo tu ser: con ilusión, entrega y mucho amor. Como compañera de pedagogía, me llena de esperanza saber que hay lugares donde educar con respeto, ternura y presencia no solo es posible, sino real. Y más aún, que tú hayas encontrado ese espacio y te hayas dejado transformar por él. Gracias por compartir tu experiencia y leyendo tu escrito logras que recuerde por qué elegí este camino.
ResponderEliminar