¡Hola a todos! Soy Alba Ginés Mendoza y después de acabar mis prácticas en el C.E.PR. S.A.R. Infanta Leonor, puedo decir que esta experiencia ha sido muy enriquecedora y ha superado muchas de las expectativas que tenía al inicio. Durante este proceso, las emociones iniciales de inquietud y al mismo tiempo, ilusión evolucionaron hacia sentimientos de satisfacción, confianza y crecimiento tanto personal como profesional, permitiendo no solo aplicar los conocimientos adquiridos en mi formación académica sino también descubrir nuevas realidades y aprendizajes que únicamente la práctica puede brindar.
Por un lado, tuve la oportunidad de integrarme en el equipo de trabajo, lo que me ayudó a observar y aprender directamente de cada uno de los profesionales que forman el centro educativo. La convivencia diaria me facilitó entender no sólo sus funciones específicas sino también el valor del trabajo colaborativo, de la comunicación y del apoyo mutuo, factores que son principales para asegurar un entorno educativo de calidad. Además, pude presenciar cómo cada profesional afronta los retos diarios con compromiso y flexibilidad, lo que me ayudó a adquirir una visión más realista y completa de la dinámica laboral en el ámbito pedagógico.
En cuanto a los alumnos, pude establecer vínculos empáticos, creando una relación de respeto mutuo y confianza que me posibilitó conocer sus necesidades, intereses, capacidades y ritmos de aprendizaje. Gracias a esta interacción, he aprendido la relevancia de la observación, la escucha activa y la adaptación a las necesidades de cada alumno, comprendiendo que cada uno es único y que su proceso puede o no requerir acompañamiento.
También, durante mis prácticas me enfrenté a distintos momentos difíciles que pusieron a prueba mi paciencia, capacidad de análisis y tolerancia a la frustración. Todas estas situaciones me permitieron fortalecer mi constancia y actitud positiva, así como me enseñó a gestionar las emociones de forma constructiva, entendiendo que cada error o dificultad es una oportunidad de aprendizaje que contribuye a mi progreso personal y profesional.
Al mismo tiempo, esta experiencia fue muy importante para el desarrollo de nuevas habilidades y competencias que complementan mi formación académica. Sentí que fui ganando confianza en la expresión de mis ideas, en la toma de decisiones y en la iniciativa para proponer actividades en diferentes situaciones que surgen en el centro. Tuve la posibilidad de observar la ejecución de proyectos educativos, comprendiendo que todos se basan en las necesidades de los individuos, siempre desde un enfoque crítico y flexible.
En definitiva, estas prácticas han representado una etapa fundamental en mi camino formativo, una experiencia que me ha permitido aplicar mis conocimientos teóricos en un contexto real, aprender de los profesionales que me han acompañado, y reforzar mi vocación y compromiso con la educación. Asimismo, esta vivencia ha ampliado mi perspectiva sobre la pedagogía, me ha aportado seguridad y herramientas prácticas para el futuro, y me ha confirmado la importancia de mantener una actitud abierta, proactiva y resiliente ante cualquier reto que pueda surgir en mi vida profesional.
Me siento muy agradecida por la experiencia vivida y motivada para continuar mi camino construyendo mi perfil como futura pedagoga.

Hola Alba! Me alegra mucho que hayas vivido una experiencia tan completa y transformadora. Me siento muy identificada con lo que cuentas, sobre todo con ese cambio de emociones iniciales a una sensación de confianza. Es genial que hayas podido integrarte en el equipo y conectar con el alumnado de una forma tan cercana y empática. Sin duda, este tipo de vivencias marcan y refuerzan aún más nuestra vocación. 🩵
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