Dentro del IES Ramón Carande, me encuentro en el Departamento de Orientación, el cual se compone de varios profesionales:
Profesorado de Orientación Educativa
Natalia (Jefa del Departamento - Pedagoga - Tutora de prácticas).
Rosa (Psicóloga).
Profesorado de Pedagogía Terapéutica
María Consuelo.
Profesorado de Apoyo a la Compensación Educativa
Juan Manuel.
María.
Blanca.
Profesorado del Aula Temporal de Adaptación Lingüística
Fidel.
Personal no docente asociado al Plan para la prevención, seguimiento y control del Absentismo Escolar (Perteneciente a la Entidad Colaboradora, Asociación “Entre Amigos”)
Fernando.
En cuanto a las jerarquías dentro del Departamento, la toma de decisiones sigue una estructura bastante clara, aunque flexible. La Jefa del Departamento, Natalia, tiene un papel clave en la coordinación y toma de decisiones principales. Pese a ello, se fomenta un ambiente participativo en el que cada miembro del equipo tiene voz en el proceso.
Además, las relaciones dentro del equipo son realmente positivas, generando así un clima de trabajo especialmente agradable. Por lo que he podido observar, el equipo colabora de forma cercana, tratando de resolver las dudas y contratiempos que se presentan en el día a día. Asimismo, la confianza y el respeto mutuo permiten que el equipo funcione con eficacia, ya que siempre está dispuesto a ayudar y a trabajar en conjunto para alcanzar los objetivos propuestos. Sin embargo, como es natural, las relaciones con el resto del cuerpo docente varía, siendo algunas más cercanas que otras, ya que no siempre es fácil congeniar con todo el mundo.
Aunque el Departamento tiene una buena dinámica de trabajo, la sobrecarga de tareas es una de las mayores dificultades a las que nos enfrentamos. Debido a la gran cantidad de responsabilidades de las que debemos hacernos cargo, organizar y priorizar todo el trabajo puede ser bastante complicado. A menudo, se acumulan varias tareas urgentes, como por ejemplo, algo que sucede casi a diario, es la atención inmediata e imprevista a las necesidades o circunstancias que afectan al alumnado (Situaciones de estrés, problemas de convivencia, etc). Para solucionar esta sobrecarga de trabajo, nos organizamos de manera flexible, realizando reuniones semanales para revisar y gestionar las tareas pendientes, y manteniendo intercambios informales a lo largo del día para resolver las urgencias que van surgiendo.
Por otro lado, la relación entre el alumnado y el profesorado es igualmente diversa. Curiosamente, los estudiantes, especialmente aquellos que cursan la ESO, tienden a conectar mejor con el Equipo de Orientación. Esto puede deberse a que nuestro equipo practica de forma constante la escucha activa, brindando apoyo, cercanía y consejos que los propios alumnos buscan con interés cuando acuden a nosotros.
Por otra parte, en cuanto a la relación con las familias, aunque no he tenido la oportunidad de conocer a muchas, puedo decir que el contacto se basa en la confianza y la sinceridad en la comunicación, así como en la colaboración para garantizar el bienestar del alumnado, mediante estrategias adecuadas que buscan apoyar su desarrollo tanto académico como emocional.
En definitiva, creo que trabajar con adolescentes y sus familias puede ser complicado, pero cuando existe buena comunicación y confianza entre el profesorado, alumnos y familias, los retos a los que debemos enfrentarnos se hacen mucho más llevaderos.
Hola Carmen! Considero que has definido y explicado super bien las relaciones que existen. Creo que es un punto fuerte que haya tan buena comunicación y flexibilidad en las partes superiores y sobre las sobrecarga de trabajo seguro que estas aprendiendo un montón como gestionar eso y dar repuestas.
ResponderEliminarLa comunicación es el eje para que exista una mejora educativa. Un saludo, Rocío Piñero.
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