Buenas a todos y todas, soy Cecilia Bendala Sulis, y esta es la última semana de prácticas. Estas últimas semanas han pasado muy rápidamente, no puedo creer que haya llegado al fin de las prácticas y que ahora tenga que volver a la facultad. Realmente, viendo lo que es aplicar una carrera de la que te sientes tan orgullosa y te hace sentir realizada, va a ser muy complicado volver a sentarme en el otro lado de la clase, teniendo que volver a ser alumna.
Estas prácticas son mías, pero realmente le tengo que agradecer a mi orientadora, Pilar, todo lo que he aprendido, la paciencia que me ha dedicado, su profesionalidad, la confianza que me ha otorgado desde el primer momento, porque, al principio, cuando no conoces a una alumna que llega de prácticas, acostumbrada a hacerlo todo sola, es complicado habituarse, sin embargo, depositó todo su tiempo en explicarme, fue muy generosa y ha confiado en mi desde el primer momento.
Ella es una persona que me inspira, si llego a ser orientadora en algún momento, sin duda me basaré en su trabajo, en como se organiza, en su forma que tiene de ponerse el traje de orientadora y luego ser una persona normal y corriente. No obstante, se nota que esta afinidad es recíproca.
Por otro lado, he aprendido a hacer, corregir yo misma los tests, que tanto he visto en la carrera, a evaluar, de verdad esta vez, sin tener que pensar en casos hipotéticos. He podido ayudar, los chicos y chicas son inmensamente agradecidos y amables. Te cogen cariño y yo a ellos.
Los PT, son maravillosos, dedican un tiempo, paciencia y dedicación enorme a lo que hacen, sobre todo, Juan Carlos, el PT con el que más he tenido oportunidad de hablar y trabajar. Él tiene muchas inquietudes, se inventa muchas actividades y proyectos, trabaja como el que más y se implica demasiado incluso.
He aprendido a ver en primera persona como "compañeros" a esos profesores que no tienen vocación, no estábamos locos en el instituto, definitivamente, hay profesores que no quieren estar donde están. Pero la mayoría son maravillosos, dedicando mucho tiempo a lo que hacen y cuidando a sus alumnos, procurando que tengan la mejor experiencia durante su formación. Cabe destacar, que al ser mi antiguo centro, me he sentido totalmente arropada por mis antiguos profesores, los cuales, se nota que siguen guardando cariño por nosotros, que un día fuimos sus alumnos, y ahora nos ven "florecidos".
Esa sensación y pensamiento extendido y generalizado de que los orientadores no hacen nada en el centro, es totalmente erróneo, aunque eso no os lo tengo que contar a vosotras, que ya lo sabéis por dedicaros a lo mismo. Pero lo he tenido que desmentir incontables veces a la gente que me pregunta, mi respuesta siempre es la misma, sin orientador, el instituto no funciona, es una pieza esencial del centro.
En conclusión, he disfrutado enormemente de este periodo y me va a entristecer muchísimo irme, me ha enseñado y enriquecido muchísimo.
Hola Ceci, no quería cerrar estas entradas del blog sin decirte todo lo que pienso. Nos conocemos desde el primer día que empezamos la carrera, y desde entonces supe que ibas a marcar la diferencia. Me alegra mucho todo lo que hemos compartido gracias a este camino, pero sobre todo, admiro a la persona en la que te has convertido. Estoy muy orgullosa de ti y de cómo has sabido aprovechar cada oportunidad para crecer y enriquecer tu futuro profesional. Sin duda, tu amistad es uno de los mayores regalos que me deja la carrera.
ResponderEliminar